El sonido del agua
Todo en Galicia me recuerda al sonido del agua: el increpar de las olas en el mar, la lluvia golpeando contra la ventana, las cascadas discurriendo de forma continua por las rocas…
Todo en Galicia me recuerda al sonido del agua: el increpar de las olas en el mar, la lluvia golpeando contra la ventana, las cascadas discurriendo de forma continua por las rocas… Al mismo tiempo, todo se presenta verde, tranquilo, casi inamovible, de no ser por ese continuo ‘caminar’ del agua.
Galicia es un vergel y el pueblo de Carnota es un gran representante de esa estampa verde que seguramente se te viene a la mente cuando piensas en el norte de España
Este bello rincón también debe su forma al agua, que esculpe sus costas a golpe de oleajes y modela sus piedras, valles y laderas con su constante fluir.
Con el agua como telón de fondo, vengo de vivir veintiún días de #RuralidadConectada con Pueblos Remotos, proyecto del que ya te he hablado en múltiples ocasiones y del que como ya sabes, soy cofundador.
En esta ocasión, el agua fue testigo de nuevas conexiones humanas, del intercambio de historias, anécdotas, risas, abrazos y un sinfín de momentos que permanecerán en mi memoria para siempre.
Los artífices de que esto haya sucedido han sido, concretamente, 14 personas1 y a ellas les debo el haber pasado tres semanas completamente diferentes, trabajando con vistas a Fisterra2, disfrutando de múltiples actividades, compartiendo momentos increíbles o, simplemente, disfrutando de las puestas de sol.
Dándole una vuelta, podría haber titulado, o relacionado, esta reflexión en forma de newsletter con otras cosas y tendría el mismo sentido: los colores del atardecer, el sabor de la comida, el tacto de los toxos3, o el olor de la tierra mojada, cualquiera de los sentidos hubiera sido válido para contar lo vivido en esta última experiencia y para recuperar, de paso, el volver a dar tecla por aquí.4
Pero volvamos a las personas. ¡Qué importantes son las personas y las conexiones que generamos con ellas! ¿Verdad? Por eso, como suelo hacer desde hace algún tiempo, quiero aprovechar estas palabras para agradecer:
A los nueve participantes de esta aventura compartida, que ahora y siempre, serán ’Remotiños’: Tomás, Toño, Gabri5, Petra, Lupe, Ceci, Kino, José Miguel y Josep. Gracias por compartir, por hacer posible que la convivencia fluyera como si nos conociéramos de toda la vida y por vivir esta experiencia con tantas ganas. Ver sus caras durante estos días es un motivo para seguir creyendo en Pueblos Remotos y en que lo que hacemos con él es MUY importante.
Al líder local: Javi, eres un crack, gracias por enseñarme Carnota a través de tus ojos y ayudarme (y ayudarnos) a entender la magia de esta tierra, montar todo este ‘fregado’ contigo lo ha facilitado todo muchísimo. Se que con tiempo, paciencia y las ganas que le pones, Carnota será un lugar mejor en unos años.
A los emprendedores locales: Alba, Nacho, Ali y Sven, gracias de verdad por varias cosas: por enseñarnos sus ‘casas’ (literalmente), por ayudarme a enfrentar aspectos que siempre he evitado, como esa parte ‘artística’ que trabajamos en cada uno de sus talleres6 y por contarnos sus historias, todas y cada una llenas de retos, decisiones importantes y ganas de cambiar las cosas. Carnota y Muros son lugares mejores gracias a ustedes, sinceramente espero que sus proyectos, o sus legados, perduren y sirvan como ejemplo a las nuevas generaciones de Galicia y de España.
Dice la historia que todos venimos del mar y nada tiene más sentido en Galicia, y concretamente en la Costa da Morte, que el mar.
El agua forma parte de nuestro ADN y es uno de los elementos que nos permite seguir viviendo. El agua es también, en esta historia, el punto que nos une a todos, un punto en el que el agua del mar se une con el agua procedente de las montañas, fue dónde le dimos el colofón final a esta parte de la historia.
Y el agua será, siempre, lo que nos una a todos y cada uno de los que participamos en esta bonita historia, con Carnota.
Esta pequeña reflexión es mi ‘homenaje’ personal a todo lo que vivimos el pasado mes de mayo en Pueblos Remotos Carnota y es lo que ha hecho que me ponga con ‘Dando Tecla’ de nuevo.
Tengo que admitir que escribir esto me ha costado más de lo normal y que no estoy convencido del todo, con lo que he escrito aquí7, pero si ya me conoces un poco, sabes que soy de la filosofía de ‘mejor hecho que perfecto’, así que, esto es lo que he podido sacar.
Espero sinceramente que lo aquí expresado cumpla con agradecer a cada uno de los implicados por lo compartido.
Por si acaso andas un poco perdido y necesitas algún punto de anclaje para situarte un poco, te invito a que visites algunas de las publicaciones que hemos hecho (bueno, yo he hecho algunas también en mis redes sociales) sobre esta experiencia desde Pueblos Remotos.
Con este último texto y antes de pasar a ‘Otras flipadas’, sólo quería decirte que retomo la rutina de publicar por aquí y espero coger carrerilla con ello durante el verano, porque reflexiones que compartir, la verdad es que no me faltan.
Otras flipadas 🤓
Dentro de esta sección sólo quería dejar un par de comentarios y recursos rapidos:
Te estoy terminando de escribir esta newsletter desde Huesca, ya que esta semana estaré por aquí participando en una experiencia piloto en la Reserva de la Biosfera de Ordesa-Viñamala 🙃 (algo que me está alegrando y entristeciendo al mismo tiempo, porque voy a estar rodeado de montañas, pero por una lesión en la rodilla, no voy a poder correr por ellas 😭)
Este mes de mayo no hubo episodio de ‘Pulsa el Botón’, me fue completamente imposible grabar, pero… vuelvo con todo en junio, así que, espero hacer 2x1 y poder compartirte un nuevo episodio antes del 15 y otro antes del 30.
En breve traeré novedades y reflexiones sobre ‘The Remote Book’ y ‘Escuela de Trabajo Remoto’ (ambas en formato blog post en mi blog, que espero retomar con ganas en breve), no serán del todo ‘positivas’, pero si serán aprendizajes que merecen ser compartidos.
Bueno, creo que voy a parar aquí, que esto ha estado demasiado centrado en mí, vuelvo pronto, vuelvo con ganas y vuelvo ‘Dando Tecla’ 😜
👋🏼 ¡Hasta pronto!
Y algún implicado más, que apareció de forma inesperada en esta historia: Ramón, Stefania, Marcelo ó Nerea.
Punto al que estoy MUY ligado desde 2023, del que ya te he hablado y del que te hablaré con más detalle en una próxima newsletter.
Vale, vale, puede que esto no…
Como te comenté en la última newsletter, a veces los ‘Tiempo de silencio’ son más que necesarios para seguir avanzando.
Agradecimiento en especial a estos tres grandes que formamos ‘La Comuna’ en el alojamiento de Aldea Soma.
Hay algunos ejemplos de lo trabajado y anécdotas con las que nos reímos mucho.
Esta vez el avión no terminó de inspirarme y se me vino encima ese temido ‘miedo del creador’ a la hoja en blanco.








Qué lindo team el de La Comuna, y el de los Remotiños! Esos family lunch sí que fueron especiales tío. Hermosa reflexión Carlos. Un abrazo!