De 23 en 23 y adiós al 2023
8 meses 'Dando Tecla' han dado para mucho y por aquí quiero dejarte un pequeño sumario de los aprendizajes de todo este año y algunos recursos para hacer un ejercicio de cierre y apertura del año.

El pasado 23 de abril comenzaba con esta pequeña aventura: ‘Dando Tecla.’ Como premisa inicial y como ya te compartí en aquella escueta primera newsletter, el único motivo de ponerla en marcha es que me gusta escribir y quería compartir contigo cosas de forma más abierta, transparente, honesta y cercana.
Ocho meses después, me toca hacer un ‘recap’ con esta última newsletter del año. Pero no te pienses que me voy a poner a hacer aquí un ejercicio de números, datos y cosas conseguidas1 durante el 2023, aquí simplemente quiero dejar varias reflexiones sobre todo lo escrito este año y de cómo me ha ayudado a coger fuerzas para seguir escribiendo durante los años venideros.2
Este es mi ‘regalo’ de Navidad de este 2023, así que espero que te guste 😉
Las primeras teclas aporreadas
Las primeras palabras que lanzaba por aquí venían vinculadas con reflexiones que había dejado en mi blog. Con el primer mensaje, te hablaba acerca de aprendizajes: ‘valorar el esfuerzo sobre el resultado’ o de cómo ‘aprender de los puntos de inflexión.’3
Lo cierto es que estaba en un momento de transición, en varios sentidos, y creo que eso se refleja en las palabras que compartí por allí:
Los cambios, en ocasiones, no son sencillos y en tendemos a hacer más balance del que es necesario (y si eres como yo, que a veces le doy demasiadas vueltas a tonterías, pues ese balance se alarga más de lo normal), pero llega un momento en el que simplemente hay que ponerse, remangarse y darle caña al asunto.
Dentro de esas primeras palabras también está una serie que no volví a recuperar4, pero a la que volveré a darle caña en 2024: ‘El origen del planeta de los textos.’ Por allí te contaba, al menos en parte, de dónde viene mi pasión por escribir y cuáles fueron algunas de las primeras cosas que escribí con mi vieja ‘OLYMPIA.’
Otra cosa que recuerdo, era llevarle esas historias a mi madre y que las leyera con atención mientras se tomaba el café, que mi padre, para variar, no me hiciera ni el más remoto caso con ellas, o que les sirvieran a algunos compañeros de clase para leer algo que les entretuviera delante de un ‘par de hojas’ un rato.
Cambiando de tercio
Con el verano, empecé con un pequeño ‘cambio de tercio’ y vinieron algunas newsletter ‘inconexas’, pero que mirando hacía detrás, ahora están mejor conectadas que nunca.
La soledad de LeBron me llevó hasta la reflexión de dónde depositamos nuestra atención y de si realmente estamos presentes en muchos momentos de nuestra vida. De como esa parte que nos lleva a intentar grabarlo todo, o compartirlo todo en redes sociales, hace que no vivamos el presente tal y como deberíamos.
Después, vinieron varios ‘síndromes y teorías.’ El camino del impostor, donde reflexionaba sobre como antes de partir para hacer el Camino de Santiago5 estaba metido en un pico de trabajo terrible… Y ese sentimiento de ser un ‘impostor’ venía por precisamente hablar de lo contrario, de calma, de relax, de vivir con un mejor ‘life-balance.’
Y caminando, y dándole vueltas a algunas cosas, llego De vuelta de todo, de vuelta de nada, Jarabe de Palo y sus locuras. Aquí, reflexionaba sobre algunas de las cosas vividas durante El Camino, de pensar en libertad mientras caminas solo en mitad de la naturaleza y de lo importante que es conectar con esa parte de ti.
Si tengo que serte sincero, aún estoy como la canción, sin saber si terminé de ir ó si estoy del todo de vuelta. Algunas cosas pasan tan deprisa, que tardamos algún tiempo en asumirlas. De hecho, casi me parece imposible que ya hayan pasado cuatro años desde que te fuiste y ¡Vaya si han pasado cosas desde entonces!
En ocasiones, hay que sumarle ‘teoría’ al asunto, y esa fue, en parte, la conclusión de otra de las newsletter: La teoría de las ventanas rotas, o como identificar un problema y ponerte a atajarlo lo antes posible para que no se convierta en algo enorme e, incluso, peligroso.
Fuego, por dentro y por fuera
El verano más caliente jamás registrado en nuestro planeta nos dejó por la isla de Tenerife uno de los incendios más terribles que se recuerdan.6 El reflejo de ello fue una pequeña reflexión: ¿Cuándo nos desconectamos de la naturaleza? Aquí no voy a hacer ‘spoiler’, pero te invito a que lo leas y me dejes tus reflexiones al respecto.
Siguiendo con la palabra cuidar, creo también que nos hemos olvidado de la fragilidad del entorno natural que nos rodea. Tendemos a observarlo como algo imponente, casi como algo irrompible, pero después somos conscientes, cuando ya ha sucedido lo peor, de la vulnerabilidad del mismo.
A partir de ese momento, di tecla para hablar acerca de parar por saturación (volumen uno y volumen dos) o del ruido que tenemos muchas veces a nuestro alrededor y que no nos deja ‘escuchar’ lo que es realmente importante.
Pero también hubo momentos para romper, aunque sea un poco, con ese síndrome del impostor que te comentaba más arriba y atreverme a hablar, incluso, sobre salud y productividad.7
Hubo, también, hueco para hablar sobre la importancia de las conexiones humanas y de como son ellas las que generalmente nos hacen mejorar en todos los sentidos de la vida.
Cerrando que es gerundio
Sí, vamos a ir cerrando, literalmente. Toca hacerlo con una ‘semi-reflexión’ del 20238 que aún tiene el título pendiente y con un título que lleva algo de ‘clickbait’, pero que dentro tiene una reflexión tan importante, como potente: ‘Eres tu peor tú.’
No podía cerrar el año con ese título en ‘Dando Tecla’, porque aunque esa reflexión tiene mucha más miga de lo que pueda indicar el título, toca cerrar esto haciendo balance con algo más de positividad.
Por eso, quería dejarte esta newsletter en forma de resumen de los últimos ocho meses, compartiendo contigo todo lo escrito y dejándote por aquí una petición para el 2024.
Que curioso es todo esto, volver a conectar puntos, adolescencia con aburrimiento, presente con productividad sin tino, intentar verlo todo con perspectiva y entre medio, una frase que se me quedó grabada: una oda al aburrimiento.
Más tecla
Más tecla, eso es lo que le pido al 2024, que me de9 más tiempo para dar más tecla, para escribir más, reflexionar más, pensar más y compartir más. En definitiva, poder seguir con esta ventana que tanto me aporta y me está ayudando a descubrir de mi mismo.
Para todo lo demás10 ¡Felices Fiestas!🥂 y nos volvemos a leer en 2024. Disfruta de ti, de los tuyos y de todo lo que te guste lo máximo posible.
Bonus track
Arriba del todo te decía que la semana que viene me voy a poner con un ejercicio de cierre de 2023 y apertura de 2024. Ese ejercicio lo voy a hacer con un recurso que ya me descargué en 2021 y 2022, pero que nunca he hecho del todo,11 así que este año toca darle caña y hacerlo al cien por cien.
Ese ejercicio es ‘Year Compass’, un pequeño cuaderno (digital, o en versión para imprimir, y que está disponible en español) con el que hacerte preguntas fundamentales del año vivido y de lo que te gustaría vivir en el año que viene.
Te dejo el link para descargártelo por aquí y si te sirve, y quieres compartir algunas reflexiones, esta es tu casa.
En primer lugar, porque es un ejercicio que aún no he hecho 🤣 y en segundo lugar, porque el hueco para eso me lo he reservado para la próxima semana 📅
Hay que ver que cool-viejuna me acaba de quedar esta frase.
Ambos escritos en mi blog, que ha sido uno de los grandes perjudicados este año en favor de ‘Dando Tecla’ y ‘Pulsa el Botón’
No es la única 😅
Otra de las ‘series’ que se quedó en el camino, valga la redundancia, y que retomaré también en 2024.
Subí hoy por primera vez a El Teide desde que se produjo el incendio y sólo puedo decir que el paisaje es desolador 😞
Haciendo algunas recomendaciones sobre lo que a mí me mantiene ‘lo más equilibrado posible’ en mi día a día.
Si es que ya me había adelantado a esto 😝
Bueno, esto es un mensaje para mi yo del futuro: dame más tiempo para dar más tecla.
Ya, ya… el claim ‘facilón’ 💳
He puesto en marcha para cerrar y abrir años anteriores un ejercicio que combina ‘mapas mentales’ con ‘caminos lógicos’, que ya te contaré en una de las newsletter de apertura de 2024.


